Cuando le aseguraron
que la tierra es redonda
respondió:
No lo puedo creer,
el jefe no me ha dado
la orden respectiva.
Cuando el cadáver le rogó
--Hermano, dame sepultura.
Le contestó: Preséntame el pedido por escrito.
Cuando el hambriento le pidió
un poco de pan
abandonado a los ratones,
le mando que llenara previamente
cincuenta formularios
y trajera dos fotos
de frente y perfil.
Cuando vinieron dos vecinos
a informarle que un yanqui
iba a volar el mundo en ese instante,
les ordeno presentar la denuncia
bajo juramento
acompañado tres testigos
Cuando llegó el amor
y no le pidió nada,
lo hizo detener por sospechoso
en vista de que no portaba documentos.
Autor: Jaime Galarza
Leído en : El Amor en Armas. Fundación editorial El perro y la rana.
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